
TEGUCIGALPA, HONDURAS
A menos de 48 horas de que venza el plazo legal para la declaratoria oficial de los resultados de las elecciones generales en Honduras, el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, advirtió este lunes 29 de diciembre sobre un intento de consolidar un fraude y acto de corrupción al no procesar la totalidad de los votos.
Ochoa informó que, aunque el escrutinio especial en cuatro departamentos autorizados está por finalizar, existe una parálisis en el resto del país. De acuerdo con el consejero, la falta de pronunciamiento de sus homólogas, Ana Paola Hall y Cossette López-Osorio, impide el avance en municipios clave.
La denuncia más grave recae sobre el Distrito Central, donde permanecen 435 actas pendientes. Ochoa calificó de violencia y robo de la voluntad popular cualquier intento de emitir una declaratoria general que ignore los resultados en Tegucigalpa.
Durante las sesiones del pasado fin de semana del CNE, quedaron al descubierto fisuras en la administración del proceso, revelándose que el nivel de diputaciones presenta 7.901 actas con inconsistencias, mientras que en las corporaciones municipales se reportan 2.413 actas en condición de sospecha o pendientes de validación, según afirmó Ochoa.
Ante este escenario, el consejero denunció que una declaratoria basada en resultados parciales constituye una violación directa al Artículo 283 de la Ley Electoral. De acuerdo el funcionario, proclamar ganadores sin agotar el escrutinio general no solo es un acto ilegal, sino una maniobra que pone en riesgo la legitimidad del proceso democrático al ignorar la cantidad de documentos electorales aún sin procesar.
Por su parte, la presidenta del CNE y representante por el Partido Liberal, Ana Paola Hall, ha reconocido que el proceso se desarrolla en un “ambiente hostil” y con falta de acompañamiento institucional, pero mantiene la presión para emitir una declaratoria el 30 de diciembre, en tiempo y forma según indica la Ley Electoral. Por su parte, la consejera Cossette López ha denunciado un “abandono técnico”, señalando que las limitaciones operativas y la falta de trabajo de campo efectivo por parte del personal de representación han imposibilitado una validación de actas confiable.
Sin embargo, la dupla ha sostenido el avance del escrutinio denunciado por el Partido Nacional y Libre, y desconocido y señalado como fraudulento y un golpe electoral por el tercer consejero electoral que compone el tridente de consejeros que encabezan el CNE hondureño, Marlon Ochoa.



